FARSA INFANTIL “LA CABEZA DEL
DRAGÓN”.
“Suele decirse que el texto de
teatro no es para leer, sino para ver y escuchar, y se dice mal. Sobre todo,
cuando el texto de teatro tiene la necesaria entidad literaria. El lector de
teatro, como el de novela, tiene la facultad de crear su propio montaje, de
hacer en la imaginación -que no ha muerto-su escenografía, sus rostros, sus
voces: a condición de que el autor le ofrezca todas las sugerencias” Eduardo
Haro Tecglén, periodista y ensayista español (1924-2005).
Es Valle Inclán uno de los dramaturgos más
importantes y reconocidos de la historia literaria española. Vivió entre 1866 y
1936 y forma parte de la Generación del 98. Su obra “Farsa Infantil de la
Cabeza del Dragón” fue estrenada el 5 de marzo de 1909. En 1960 se le puso
música y se transformó en una ópera.
A continuación los distintos grupos en los que se ha dividido el alumnado van a explicar los rasgos del esperpento presentes en esta obra que, aunque pertenece a la etapa de las farsas de su autor, los presenta ya de forma embrionaria. Cada grupo se ha hecho cargo de analizar una de las escenas:
ESCENA 1:
ESCENA 2:
PRESENCIA DE LA MUERTE
El Bravo hiere a Espandián, perdonándole la vida para de este modo, "cobrarle" la comida.
- Bravo: habrás visto que por dos veces pude matarte: una de un bote recto; otra, de una flanconada.
- Bravo: ¡Te abriré la sepultura con mi espada!
- Bravo: cuéntate con los muertos.
Más tarde, este último vuelve junto a una banda de malhechores con el propósito de vengarse de Verdemar.
También podemos incluir en este apartado, el miedo que sufren todos los personajes frente a la temible figura del dragón.
MORDACIDAD SARCÁSTICA
- Bufón: en España, donde nadie come, es la cosa más difícil el ser gracioso. Sólo en el Congreso hacen gracia las payasadas.
- Bufón: ¡Los viejos, los inútiles! ¿Qué locuras estás diciendo? En otro tiempo alguno hubo; pero ahora se ha dado una ley para que los automóviles los aplasten en la carretera. ¿De qué sirve un viejo de cien años? ¿De qué sirve una vieja gorda?
- Príncipe Verdemar: ¿Tú piensas presentarte con tal sayo en esas tierras lejanas? Procura llegar en Carnaval, que si no habrán de seguirte tirándote piedras.
IGUALIZACIÓN PROSOPOPEYICA
Escena Segunda
-Animación: “En la encrucijada de dos malos caminos”. (Primera Acotación)
-Personificación: “La presencia del Dragón. Hace tres días que ruge pidiendo que le sea entregada la Señora Infantina” (El Bufón sobre el dragón)
-Animación: “Un soneto lleno de amorosas quejas”. (El Bufón).
-Animación: “Aparenta una demencia en sus versos”. (El Bufón).
-Animación: “La loza como un viejo carcamal” (Tercera Acotación)
-Animalización: “Y los tullidos que se arrastran como tortugas” . (El Bufón).
-Animalización: “El perro del ciego en un rapto de risa” (Séptima Acotación).
-Animación: “Noche azul, Luna Sangrienta”. (Octava Acotación).
-Animación: “La cara chata de la luna”. (Novena Acotación).
-Personificación: “ ¿Dónde está ese tocino de cielo?”. (El Bravo preguntando por el Príncipe Verdemar).
-Personificación: “La espada desnuda”.( Décima Acotación).
MUÑEQUIZACIÓN
-“Cara de Antruejo”. Geroma.
-“Tu cara de arcángel”. El Bravo
LIBERTAD DE COMUNICACIÓN E INTENCIONALIDAD CRÍTICA.
Es esta una obra que el escritor dirige a los niños, con una temática que recuerda a los antiguos cuentos. Pero Valle-Inclán la dedica también a “los padres que llevarán a los niños al teatro”, pues tras su apariencia infantil se esconde una crítica demoledora con la sociedad de su tiempo.
Para los niños escenarios mágicos, castillos y dragones, príncipes y princesas. Para los adultos un pedacito de sociedad caricaturizada, en la que está representada la política, la vida, los valores y la ironía.
Valle-Inclán siempre defendió la Libertad en su obra, alejado de los gustos de la época. Se le consideró una persona muy extravagante, largas barbas, ropa oscura. La Farsa de la Cabeza del Dragón es una obra que escribe en un periodo de su vida en la que se acerca a sus raíces gallegas, teatraliza las leyendas y cuentos de forma provocadora. Su intención siempre fue la crítica y la mordacidad, fue muy polémico sin importarle lo que sus palabras o actos provocaban. Se le conocen truculentas discusiones y hasta peleas a bastonazos. Ni el autor, ni esta Farsa, ni su obra dejan indiferente al espectador. Todo un ejemplo de Libertad de Comunicación y Crítica Demoledora.
ESCENA 3:
Normalidad de lo extraordinario:
La Infantina: "Para salvar al reino debo morir entre las garras del Dragón".
Presencia de la muerte:
La Infantina: "Aunque esté bajo tierra, creo que los oiré"
Igualación prosopopéyica:
La Infantina: "El sol va por los cielos , mucho más levantado que el poder de los reyes"
Príncipe Verdemar: "El sol que piden las rosas es el sol de tus ojos".
La Infantina: " ¿Has probado alguna vez las lágrimas, bufón?¡ Son muy amargas!"
La Infantina: "¿ Hace mucho que llevas los cascabeles?"
Príncipe Verdemar: "Desde que nací. Primero me cantaron en el corazón; después florecieron en mi caperuza".
ESCENA 4:
En la escena cuarta de "La cabeza del dragón" aparecen dos rasgos esperpénticos que son la presencia de la muerte con la muerte del dragón y la reducción a lo absurdo en las escusas que pone la infantina para no ser devorada por este.
ESCENA 5:
PRESENCIA DE MUERTE:
La duquesa: "ya veis
cómo me había vestido de luto"
La Infantina: ¡No, Rey Micomicón! Pero tu hija te ofrece morir para salvar el honor de su estirpe soberana.
Acotación: "El
príncipe Verdemar, con traje de bufón, los saluda haciendo una pirueta".
Aparece Espandián: "las guías del mostacho estupendas y retorcidas, casi le tocan las orejas..."
NORMALIDAD DE LO
EXTRAORDINARIO:
Príncipe Verdemar: "¡Qué pronto aprendiste la ciencia del olvido!"
Maestro de ceremonias: "¡Señora Infantina!¡Oíd! Venía para saludaros el más poderoso caballero de la
Cristiandad, el que ciñe la espada de Diamante, el que dio muerte al dragón.
Príncipe Verdemar: "Rey manda que venga un carnicero, un cirujano, un asesino o un general que haya cortado muchas cabezas"
Príncipe Verdemar: "Tú eres el héroe del reino,¿habrás cortado muchas cabezas?"
El Rey Micomicón: " No menciones tal oprobio porque mandaré arrancarte la lengua"
ESCENA 6:
LIBERTAD DE COMUNICACIÓN (RUPTURA DE BARRERAS)
"Perdona que te interrumpa. Pasa el cortejo de la boda y tengo que ir a pasarle la cola a la duquesa."
INTERCIONALIDAD CRÍTICA
"Había tomado pasaje para mí solo y no me admitían al perro. Querían que pagase como si fuese una persona"
"Si se habla mal del Rey, todos los palaciegos pican"
VEROSIMILITUD DE UN MUNDO IRREAL
"Había tomado pasaje para mí solo y no me admitían al perro. Querían que pagase como si fuese una persona"
"De pronto el duende se hace invisible."
PRESENCIA DE LA MUERTE
"El príncipe Verdemar tiene que huir ante la amenaza de su padre de comerse crudo y sin sal de quien liberó al duende"
"Se matan los unos a los otros"
"Se han sacrificado un toro y siete corderos"
MONDACIDAD SARCÁSTICA
"¿No era así como clamabas un día por comerte el corazón de aquel príncipe, hijo tuyo, que había dado libertad al duende? ¡Ya ves que el plato no es muy sabroso!"
IGUALACIÓN PROSOPOPÉYICA
P. 90: EL CIEGO: "No me admitían al perro, quería que pagase como si fuera una persona".
P. 90: EL BUFÓN: "Las personas son las que debían pagar como perros".
